Birula

Birula

date_range09-Dic-2019

Gazella,
emoción tubular verde brillante,
sueño palpable al inicio de algún año del pasado siglo.
Cómplice instructora con voz de agudas campanas.
De suaves y engranados círculos girando incansables,
elegante hasta en tu sombra,
floral en primavera,
rehilete tricolor en septiembre.
Voladora del vértigo infantil en las pavimentadas
pendientes,
promesa del confiado viaje por el camino largo en la
cotidiana compra de la leche o las tortillas.
Gravedad en el descenso,
pistones en las piernas cuesta arriba tus motores.
Lubricada inquietud en la línea de salida,
ganando, perdiendo.
Experta en accidentados obstáculos,
diversión creciente cuando de charcos se trata.
Propiedad compartida,
taller de responsabilidad, constancia, equilibrio,
alegría,
de cómo hacer amigos, aleccionando en cada caída.
Extensión corporal del cuerpo niño para ir más allá,
para llevar la carga, la que pesa y la que abraza,
montando entre cadena y  freno.
No creciste conmigo.
¿Qué fue de ti?
Invadida por la herrumbre, pálida, con tus giros
atorados,
tu pedal inmóvil,
te perdiste, te perdí,
entre soles y lluvias,
infancia ciclista.

Eduardo Sánchez