Un mangle en la playa del barco hundido

Un mangle en la playa del barco hundido

date_range08-May-2020

Anoche tomé un pincel. Y con la tinta de los sueños, dibujé tres estrellas en el firmamento. Tumbada boca arriba me quedé sobre la arena húmeda, como cada domingo. No sólo para contemplar el ocaso, también para contarle al mangle, como es mi costumbre, mis más profundos secretos. Sus hojas vibrantes me escuchan y susurran respuestas sutiles. Los cangrejos coralinos caminan graciosos sobre sus negras raíces, mismas que suelen transformar mis ya escasas lágrimas saladas, en agua nueva y cristalina.

De pronto observo un pelícano pescador que distrae mi mirada hacia el oscuro cielo otra vez. Movimientos atípicos en mis nacientes estrellas van formando una nueva constelación. ¿Acaso es aquello un centauro? ¿Acaso su arco y flecha apuntan directo hacia mí?

Desconozco la respuesta, sólo cerraré de nuevo los ojos y dejaré al pincel que baile solo, al ritmo que el verdadero creador, decida trazar para mí.